Pasó la semana, y el chófer llegó al hotel para recoger a Valeria y llevarla a la empresa del señor Lancaster en su primer día de trabajo.
Al llegar,
Adrián la recibió con una sonrisa.
—Buenos días, Valeria. ¿Estás lista para tu primera sesión de fotografía?
Valeria respiró hondo antes de responder.
—Estoy un poco nerviosa, pero tengo muchas ganas de trabajar.
Ambos subieron al ascensor hasta el cuarto piso, donde se encontraba el estudio fotográfico.
Al entrar, todo el equipo ya estaba prepa