Valeria estaba tan feliz por el éxito de su campaña que, por un instante, olvidó todo lo que había dejado atrás. Su rostro aparecía en enormes pantallas, revistas y carteles publicitarios por toda la ciudad. Cada paso que daba parecía acercarla más al mundo con el que siempre soñó.
Mientras observaba las luces de la ciudad desde el ventanal del apartamento, una sonrisa se dibujó en sus labios. Nunca imaginó que su vida cambiaría de esa manera en tan poco tiempo.
En ese momento, alguien tocó la