El sonido de la bofetada resonó en la mansión como un golpe a la propia estructura de poder que Alexandre había construido durante años. El rostro de Alexandre se giró hacia un lado con rapidez, su expresión de sorpresa mezclada con furia. Por un instante, el mundo pareció detenerse, como si todo lo que había estado cargado de tensión explotara en ese único y definitivo momento.
Valeria, sin dudar ni un segundo, lo miró con una intensidad que hizo que incluso los guardias de Alexandre retrocedi