Galilea
El taxi se detuvo frente al bar donde Laura me dijo que me reuniera con ella. Me dijo que llegara a las diez, lo que podía parecer muy tarde para empezar un turno, pero cuando uno estaba en la ciudad, era cuando la oscuridad se instalaba realmente cuando la oscuridad se instalaba, la vida empezaba a cobrar vida.
—Ya llegamos —dijo el taxista con un marcado acento de Europa del Este. Le entregué la cantidad que costaba el viaje, un gasto que normalmente no haría, dado que estaba intentan