El lunes por la mañana comenzó con una tensa calma en Villarreal & Asociados. Había pasado una semana desde el fallecimiento de Gala, y aunque el luto seguía flotando en el ambiente, el ritmo vorátil del mundo corporativo obligaba a todos a mantener la marcha. Alejandro se había sumergido por completo en el trabajo, utilizando las finanzas y las reuniones de alta estrategia como un escudo para no dejarse arrastrar por la depresión.
Miranda, por su parte, se había convertido en su sombra profes