Ella empezó a bajar rápido, más rápido de lo que su cuerpo podía, se tambaleó apenas y Tadeo lo notó al instante, por eso fue hacia ella y la sostuvo antes de que llegara al último escalón y la sostuvo.
—¡Despacio! ¿Qué te pasó? ¡¿Estás bien?!
Melanie intentó hablar, pero los labios le temblaban y l