Claudio suspiró.
—Lo que estamos haciendo es justicia, Melanie.
—Acabo de enterarme de que sus hijos … que mis están muertos, Claudio —dije, con la voz cargada de dolor—. Los reemplazaron por hijos que ni siquiera son mios!! Me trataron como basura todos estos años!! No quiero justicia … quiero venganza!!
La rabia me subió como un golpe seco, la necesidad se me clavó en el pecho, y justo cuando estaba a punto de romperme del todo, lo sentí.
Primero leve, luego más claro, inconfundible…. humo.