Claudio suspiró.
—Lo que estamos haciendo es justicia, Melanie.
—Acabo de enterarme de que sus hijos … que mis están muertos, Claudio —dije, con la voz cargada de dolor—. Los reemplazaron por hijos que ni siquiera son mios!! Me trataron como basura todos estos años!! No quiero justicia … quiero venganza!!
La rabia me subió como un golpe seco, la necesidad se me clavó en el pecho, y justo cuando estaba a punto de romperme del todo, lo sentí.
Primero leve, luego más claro, inconfundible…. humo.
Vi hacia la entrada y el humo se adentraba por el borde de la puerta
Me giré hacia la ventana , estaba cerrada ,Intenté romper el vidrio, pero no cedió. Era como si lo hubieran cambiado a propósito, Y entonces lo entendí.
—Claudio —dije, con la voz temblorosa—, la casa se está incendiando. El plan cambió. No me van a internar… me van a matar aquí mismo.
—Tranquilízate, no te muevas —ordenó —. Tengo un plan.
Pero la ansiedad ya me había invadido por completo. La respiración se me cortaba, el páni