El piso se le mueve a Catalina, no por el encierro, sino por lo que quiere decir, algo se adelantó, algo no salió como debía, y lo siente enseguida….
La sonrisa de Rebeca lo termina de explicar todo, las palabras de la última vez
Mira a Martín y la confusión duele, porque no hay maldad en lo que hace, hay miedo, un miedo torcido que lo lleva a creer que encerrándola la cuida, que dejándola atrás la protege.
Él quiere sacarla de todo esto, dejarla en la casa mientras se va a la fiesta con Rebec