Martín se alejó para contestar la llamada, perfecto, el aire por fin era respirable y yo sostenía mi copa de champán mientras observaba el salón lleno de sonrisas falsas, trajes caros y conversaciones huecas, o al menos eso pensé… hasta que sentí ese perfume tan empalagoso que casi me provoca náuseas…..
Rebeca……………… la víbora vino pavoneándose como si pisara su propia alfombra roja y se me acercó tanto que su perfume barato intentando imitar uno caro prácticamente me envolvió, la muy desgraciad