Acariciaba aquella vieja fotografía con delicadeza, sus ojos teñidos de melancolía, recordando aquel pasado que aunque lejano, seguía doliendo con la misma intensidad.
Todo era tan perfecto, pero precisamente por ser perfecto se terminó en un efímero segundo.
Casandra lloró, sintiendo el peso de las emociones ahogandola, sintiendo que nuevamente su mundo se reducía a cenizas, al ver al hombre que amaba al lado de aquella que alguna vez, llamó mejor amiga.
- Casandra, ¿Está bien?.- Idalia entró