- Muerta...- El hombre miraba aquellas letras como si fuesen hierros calcinando su corazón al rojo vivo.
Su espalda se deslizó por la mugrienta y desgastada pared y una lágrima rastrera se deslizó por su mejilla hasta morir en sus labios, seguida de muchas más.
Las letras empezaron a palidecer ante cada nueva lágrima que caía sobre el papel, convirtiendo lo que antes eran palabras y oraciones en simples manchones.
Observó la fotografía y el dolor le desgarró el alma: tal vez había sido un simpl