El corazón de Aura pareció detenerse, para luego retomar su marcha con más ímpetu.
Miró al hombre perderse en la distancia y cerró los ojos con fuerza.
Se estaba volviendo loca. La paranoia empezaba a jugarle sucio.
- ¿Pasa algo cariño?.- Alexein preguntó con el ceño fruncido, mirando fijamente hacia el hombre que se alejaba y que tanto había perturbado a la castaña.
- No... No pasa nada... No es nada. Vamos.
- ¿Estás segura?.
- Sí Alexein. Vámonos.
Aura avanzó decidida, sin darse cuenta de la