- No lo olvides Aura: estaremos a tus órdenes.- Arturo posó su mano en el hombro de la mujer, mientras se dirigían al coche.
La noche había caído ya con su manto impenetrable y con ello, la angustia y el miedo de no saber lo que vendría a continuación.
- Todas las unidades ya saben lo que tienen que hacer. No quiero errores.- Orien habló con severidad, haciendo temblar a todos.- No tenemos permiso de equivocarnos, no esta noche.
Todos se dispersaron tras las palabras del hombre y Aura observó c