Aura trataba de tomar la carne para ponerla en el plato, pero esta siempre se le caía de las pinzas.
- Mamiiiiii- El grito de Berenice provocó que apretara la pinza de más y el trozo de carne se partiera en dos.
- ¡Joder!.- Aura murmuró, dándose por vencida.
- ¿Necesitas ayuda cariño?.- Alexein se asomó por la puerta trasera de la cocina, sonriendo al ver el ceño fruncido de la mujer.
- No puedo agarrar la carne con la bendita pinza.- Aura estaba a punto de llorar y hacer un berrinche.
Alexein