Los días siguieron pasando, convirtiendo se en semanas,y estos en meses. Sasha y Kali habían forjado una amistad, pero a pesar de considerarla amiga, no se atrevía a revelar su secreto. En varias ocasiones Sasha la descubría llorando y muy lejana en sus pensamientos.
—Kali...no sé qué tienes ers muy neutral, pero siempre veo tristeza en tus ojos, si puedo ayudarte por favor pídelo. —se ofreció Sasha a ayudarla, y Kali se vio tentada a confesar su presencia en el campamento. La miró fijamente y