–Oh, buenas tardes alfa –dijo Ariana, la hermana de Gino
–Buenas tardes, Ari, disculpa, linda ¿Nos das un minuto? –
–Sí alfa –dijo Ari antes de apresurarse a entrar nuevamente a la casa
–¿Me escuchaste, Anna? –preguntó Alastor usando un tono más severo
–Pero papá, ¿cómo voy a traer a mis amigos antes de contarles todo? –preguntó Anna frunciendo el ceño –¿Y si no me aceptan? ¿Y sí creen que los engañé para traerlos aquí y convertirlos en esclavos? –
–¿Acaso lees las mismas historias que tu m