Durante unos segundos, Anna no obtuvo ninguna respuesta de su amigo, lo que le dio mala espina, sin embargo, cuando Giotto gruñó frustrado, entendió que, al igual que ella, Gino no tenía ni idea de lo que tramaba su padre.
“No lo sé, pero, estoy convencido de que no se trata de un viaje de negocios, pues se lleva a lo mejor de la manada a la vez que deja a los mejores aquí”
“Explícate”–pidió Anna ante su extraña selección de palabras
“Deja a su beta y a su delta a cargo de la manada, pero se