Capítulo 80: Sangre licántropa.
Ante la voz quebrada de su viejo amigo y el formalismo que había usado, Alastor soltó una risita.
― “Ah, tendré que acostumbrarme a escuchar eso otra vez” ―dijo Alastor con un ligero aire de fastidio, lo cual, hizo sonreír a los demás ― “Sin embargo, Ragnar, que tú me llames así me resulta muy incómodo, tú y yo éramos mejores amigos, incluso, gracias a ti, fue que valoré el que mi lobo despertase a tan temprana edad” ―
― ¿Lo sabías Ragnar? ―preguntó Anna con sorpresa ― ¿Sabías el motivo por el