Graham…
Fue demasiado tarde cuando me dí cuenta de que mi voz sonó demasiado dura y estricta, pude ver como Lyn corrió lejos de aquí.
La había asustado y aún así, no me moví.
—Eso fue cruel —murmuró Collin detrás de mí, con un tono más serio de lo habitual—. Si se supone que quieres que se enamore de ti, vas por muy mal camino.
Apreté la mandíbula, manteniendo la mirada fija en los barrotes.
—Estaba demasiado cerca de los prisioneros.
—¿Y?
Giré apenas el rostro hacia él.
—No pueden saber de ell