C28: Quiero que sea castigada.
Alister se dirigió a su habitación, con la mente agitada debido a la confrontación con Evangeline y Yimar. Al abrir la puerta, encontró a Samira sentada en la cama, quien lo esperaba silenciosamente. Sus ojos se encontraron y ella lo contempló con una mirada cargada de expectación.
—Samira... —pronunció el Alfa, un poco sorprendido de verla allí. A decir verdad, se hallaba tan obnubilado que había olvidado que la dejó en la oficina. Debía volver a ella en cuanto terminara de conversar con la lo