C150: Eres la pieza clave en todo esto.
Samira sintió el frío metal de las esposas alrededor de sus muñecas que estaban sujetadas a los reposabrazos de una silla que no podía ver. La venda en sus ojos la dejaba en completa oscuridad y el nudo apretado que cubría su boca silenciaba cualquier intento de protesta. No sabía cuánto tiempo había pasado desde que la habían capturado, pero el corazón le martilleaba en el pecho y su mente trabajaba frenéticamente en busca de una salida.
Un chirrido agudo rompió el silencio, probablemente el s