75. Todo lo que requieres
Había decidido ir a un restaurante pequeño pero elegante que al parecer Frederick alquilo completo sin ningún problema. La luz tenue en el restaurante generaba una atmósfera íntima y acogedora, ideal para la cita. La sofisticación que desprendía el restaurante se fusionaba con la fragancia de Frederick.
A pesar de que el portaba un porte que lleno de opulencia y imponencia, su mirada hacia mi mostraba todo lo contrario. Portaba una sonrisa acogedora, de las que solía regalarme al comienzo de n