PoV Alejandro Lennox
El silencio era mi único amigo fiel, ese que sabía que no me traicionaría. Mi leal compañero, el estandarte de mi vida.
A pesar de tener apenas veintisiete años, ya acumulaba el tipo de poder, fortuna y prestigio que muchos solo se atrevían a soñar. Me llamaban el León de Nueva York, y como todo león, debía proteger mi trono con ferocidad. En el mundo de los negocios no había espacio para la debilidad ni margen para la duda. Si algo se interponía entre mí y mis objetivos