Capítulo CIII
Sebastián
Después de ese abrazo, Camila me contó cómo murieron nuestros padres.
No puedo imaginar el sufrimiento de mis padres: creer que su hijo había muerto, enterrar a un bebé que no era suyo… y morir sin saber nunca la verdad.
Me quedo en silencio unos segundos, intentando asimilar todo lo que acabo de enterarme. Cada palabra de Camila pesa en mi pecho.
Tengo una hermana.
Por un momento me pierdo en mis pensamientos.
Recuerdo cuando encontramos a Camila…
«Flashback
Karina y yo