Capítulo CXXIV
Sebastián
Me encuentro en mi oficina, en silencio. La ciudad tiembla detrás de los ventanales, pero aquí dentro solo se escucha mi respiración y el ligero roce del whisky contra el cristal.
Aún no termino de procesarlo: conviví cinco años con mi hermana sin saber que lo era… y terminé salvándole la vida.
Cinco años.
Cinco años robados.
Todo por culpa de la misma mujer que sigue destruyendo lo que toca.
Aprieto la mandíbula.
Greta no solo nos separó a Camila y a mí. Sigue sembrand