Capítulo CXII
Maximiliano
—Tengo que regresar —le digo a Cami mientras cierro la maleta, sintiendo cómo el nudo en el pecho se aprieta.
—Quisiera ir contigo —responde en voz baja.
Niego despacio, acercándome a ella.
—No, mi amor. Los niños te necesitan… y más Ian. Yo me encargo de todo y regresaré lo antes posible.
Tomo su rostro entre mis manos y beso sus labios con suavidad, como si quisiera dejarle ahí un poco de calma.
Salimos juntos de la habitación de huéspedes, sabiendo que este adiós no