Conduje hasta la oficina y cuando estacioné el auto, comencé a sentir que me iba a dar una crisis de pánico. Definitivamente, esa pelea había sido demasiado para mí. Comencé a cuestionarme si estaba haciendo lo correcto al haber comenzado una relación amorosa tan pronto. Traté de calmarme, pero ya era demasiado tarde. Mis lágrimas caían por mis mejillas y me costaba respirar. Quería salir del auto, pero estaba tan nerviosa y desconectada con mi mente, que no sabía por dónde salir. Estaba desesp