Mundo ficciónIniciar sesión–Buenos días solecito – me saluda Oscar desde la barra mientras yo abro los ojos y me adapto a la luz del sol que entra por las ventanas.
–¿Por qué estás despierto? – refunfuño.
–Porque tengo que trabajar – explica.
–¡Ah si! Se me olvidaba – vuelvo a tirarme en el sofá y me cubro los ojos con la cobija que me prestó anoche.
–Yo tengo que trabajar, tú







