Me senté en la silla que había al lado de mi esposo, abrazandome él tan fuerte que sentía como me faltaba el oxigeno en mis pulmones. Se acercó un hombre con una bata blanca a nosotros, haciéndole a Duncan antes una señal.
—- Mario escucha, este señor es el encargado de la planta de la UCI de neonatos, ¿quieres ver a tu hijo? — preguntó Duncan a Mario.
—- Si por favor, quiero ver a mi hijo —- contestó
Cuando mi esposo se levantó de la silla, me miró estirando su mano hacia mi, pero yo en ese mo