Duncan dejó mi equipaje en el maletero, abrió la puerta del coche para que yo me sentara, haciendo seguidamente lo mismo él, marchando del aeropuerto hacia la ciudad.
—- ¿Qué haces aquí? vaya sorpresa me has dado — le comente.
—- Te he visto en el avión, pero no me podía mover para poder ponerme en el asiento que tenias vacío a tu lado, ¿que haces tu por Dallas? — me pregunto.
—- He venido por negocios, tengo que cerrar un trato con unos empresarios, —- conteste.
—- ¿Podemos vernos para cenar?