Cuando Mario terminó de hablar, me puse de rodillas delante de él, acarició mis pechos con sus manos, pellizcando suavemente mis pezones para sacarme un gemido. Se quedo mirandome mientras acariciaba después mi pelo.
—- Tenemos la obligación como padres de ayudar a nuestra hija, ¿preparada para ser mía y buscar a ese bebe? —- me pregunto.
—- Por mi hija me convertiré en cualquier clase de puta que tu quieras, y si, estoy dispuesta, quiero salvar a Dessy, no quiero perderla —- conteste.
—- Vamo