En el prostíbulo donde Duncan dejó a Janine, todo estaba tranquilo hasta que ella empezó a abrir los ojos dándose cuenta de que no conocia aquel lugar, intentó levantarse de la silla donde estaba atada, pero se dio cuenta de las cuerdas que tenía en sus muñecas. Se puso a gritar pidiendo ayuda y a gritar, pero de las sombras salió un hombre alto y muy corpulento dándole un fuerte bofetón en su mejilla haciendo que se callara..
—- ¿Donde estoy?¿Quién eres tú? suéltame — grité.viendo la risa que