Cogidos de la mano Mario y yo nos fuimos acercando a la puerta del despacho del abogado de mi padre, al llegar tocamos a la puerta entrando cuando nos dio permiso, abrimos la puerta entrando en su despacho.
—- Hola Janine, Mario, entrar por favor y cerrar la puerta — nos dijo.
—- Buenos días señor, vengo porque quiero que me oriente sobre un tema — le dije al hombre.
—- Si lo se mi niña, pero por favor sentaros, Janine tu padre me ha llamado para decirme que necesitas y bueno, estoy haciendo lo