Me quedé dormida aunque aquellas correas que tenía en mi vientre me molestaba, pero era tal el cansancio y el sueño que tenía que no me importo. Me desperté sintiendo como me estaban acariciando en mis mejillas, escuchando una risa que enseguida conocí, pues era mi hija Dessy que estaba sentada a mi lado en la cama.
—- Abuela ya desperto mi mama —- la escuche gritar, viendo como se acercaba mi madre a la cama.
—-- Hola mi niña ¿cómo te encuentras? Duncan nos ha dicho que te están controlando,