El estudio Dowzen era un hervidero de gente, pero Mikaela sentía que caminaba dentro de una burbuja de silencio. Cada vez que alguien pasaba a su lado con un café o un perchero, ella solo podía pensar en la noche anterior. Tenía el cuerpo tenso, como si esperara un golpe, y el aroma de sándalo de Roman parecía haberse quedado en su nariz.
No podía seguir así. No era justo para Daryl, ni para ella misma.
Vio a Roman a lo lejos, cerca del área de monitores. Estaba solo, con la camisa blanca todav