Capítulo 37. ¡Quieren acabar con nosotros!
Julián gruñó ante la ola de calor que envolvía su cuerpo, mientras buscaba una salida distinta, la puerta estaba bloqueada por los tendales que cayeron y el fuego voraz que ardía, consumiéndolo todo.
—Tengo miedo, papá, ayúdame —pidió Estela, aferrada a su pecho.
—Te sacaré de aquí —le prometió, dejándola sobre el piso para colocarle la manta mojada sobre la cabeza para evitar el aire caliente.
Julián, se colocó la otra manta sobre la cabeza, cubriéndose la boca y la nariz, de lo contrario duda