La llave de la ducha estaba abierta, me asomé dentro del baño, la puerta estaba de par en par y esta vez me aseguré de poner el pasador a la de la habitación, el vapor del agua caliente cubría el amplio baño y me acerqué con lentitud escuchando su melodiosa voz cantar, era tan hermosa mi propia sirena.
–¿Qué hay detrás de una lágrima?
¿Qué hay detrás de la fragilidad?
¿Qué hay detrás del último adiós?
¿Qué hay detrás cuando acaba el amor?
¿Qué hay detrás?
Puedo ver desde aquí
Mis recuerdos pers