–LÍA–
Abrí los ojos con esfuerzo. Me sentía atontada y un zumbido fastidiaba a mis oídos. Creí que era un mosquito y alcé la mano intentando apartarlo de mi oreja, fue cuando me di cuenta de que estaba siendo monitoreada por una máquina unida a mi dedo y una vía intravenosa en mi mano directo a una bolsa de lo que parecía ser solución fisiológica pero que seguramente tenía algo más.
Me impulsé un poco en la camilla y un bulto a mis pies se movió. Era Emmet, estaba sentado en el suelo al final d