Alina se había pasado la tarde entre llamadas cifradas y contactos turbios que fingían ser amigos de antiguos colegas. Psicólogos, abogados, gestores… todos con un pie en la legalidad y el otro bien enterrado en la sombra.
Cada conversación le dejaba una nueva pieza del rompecabezas. Una ruta sin rastros. Una estrategia de desaparición. Una historia perfectamente editable. Si Kilian estaba listo para dejar de ser Kilian… ella sabría cómo hacerlo posible.
Y lo estaba. Solo que aún no lo sabía.