Capítulo 12
De camino a casa, mi auto se descompuso a mitad del trayecto.

Justo cuando sacaba el celular para llamar a la asistencia, un jeep negro y enorme se detuvo frente a mí.

De él bajó un hombre alto, atractivo, con una presencia que imponía.

Tenía los ojos de un marrón claro, como los de un halcón: afilados, pero serenos.

Con voz serena me preguntó:

—¿Necesitas ayuda?

Di un paso atrás, con cautela.

—Ya pedí asistencia.

Él asintió sin decir nada, se acercó al auto y levantó el capó.

Le echó una mirada
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
capítulo anteriorcapítulo siguiente
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP