—No, estoy limpio. M****a… siento que compliqué las cosas diciendo lo que dije, y por eso te imaginaste lo peor.
Cuando mi madre murió, tenía pareja. Desde que empezó a enfermar, empezamos a tener problemas…
Ella fue infiel con uno de mis mejores amigos, porque yo la tenía abandonada.
—Podríamos decir que es una perra —dije, tratando de evitar la tensión.
—Lo dijiste tú.
Pero ¿cómo podría juzgarla, si al final terminé siendo igual que ella? M****a… —se frotó la cara con desesperación—.
Es