Elena miró su teléfono mientras aparecía el nuevo mensaje.
No lo conoces. Pero lo harás. Y cuando lo hagas, huirás igual que yo.
Sus dedos se tensaron alrededor del dispositivo.
¿Quién era esa persona?
¿Y cómo sabía tanto?
Miró alrededor de su habitación, sintiéndose de pronto incómoda en aquel espacio silencioso. La mansión que le había parecido hermosa días atrás ahora se sentía demasiado grande, demasiado vacía y llena de secretos.
Después de un momento, tomó una captura de pantalla y se la