CAPÍTULO 23: ENFRENTARME AL ALFA
Hazel
La tensión en la habitación es insoportable. Mi respiración se acelera mientras estoy de pie frente a Erik con los brazos extendidos como un escudo débil intentando detenerlo. Su presencia lo llena todo, sofocante y peligrosa. Mi corazón late con tanta fuerza que siento que va a estallar. Su furia es un huracán que amenaza con arrasar todo a su paso, y lo único que se interpone entre él y la tragedia soy yo. Sé que esto podría costarme la vida, especialmen