CAPÍTULO 114: HIJA DE LOBOS
Hazel
—¡Esto es una estupidez! ¡No pueden retenerme aquí! —grito forcejeando contra las rejas mientras el desgraciado de Drake me empuja dentro de la celda junto a Kael.
—Te quedarás aquí hasta que decida qué haré contigo, Hazel Newton —espeta antes de girar sobre sus talones y marcharse sin siquiera mirarme.
La puerta se cierra de golpe, y mi gruñido de frustración resuena en la fría oscuridad de la celda.
Otra vez. Otra maldita vez estoy atrapada.
Dije que no volve