CAPÍTULO 112: COMPROBANDO UNA TEORÍA
Hazel
Cuando abro los ojos, el olor a hierro y madera me envuelve. Ya no estoy rodeada de lobos, pero tampoco me encuentro en una celda oscura como la última vez que estuve atrapada en la manada Luna Roja.
Estoy en una habitación.
El colchón bajo mi cuerpo es sorprendentemente cómodo, el aire no está húmedo y la luz del sol entra por las ventanas.
Pero nada de eso importa.
Porque al otro lado de la habitación, sentado con las piernas relajadas y la mirada fi