CAPÍTULO 111: NO ES QUIEN PENSABA
Hazel
Los malditos Betas de la manada Luna Roja me llevan en contra de mi voluntad y me empujan cuando intento detenerme. No estamos en el bosque ni en el centro de la ciudad; es una zona intermedia, un territorio olvidado que huele a humedad y decadencia.
Camino sin demostrar miedo. Tampoco es que lo sienta.
A duras penas puedo sentir algo. La única persona que despierta algo en mí es mi hijo. Todo lo demás… está muerto dentro de mí. Me han usado, manipulado,