Mundo ficciónIniciar sesiónEn la clínica estaba Antonio, apoyadas sus caderas al auto, comiendo un helado de paleta. María Victoria lo vio interesada, me detuve frente a él y la miré.
-¿No le darás respiro a Antonio ahora que Nilvia está de luna de miel?
Me miró, tenía una mirada profunda, maquillada parecía mayor.
-Antonio trabaja para mí ahora.
-¡Vaya! ¡Sorpresa! Tienes chofer, quieres restaurante, cl&







