Mundo ficciónIniciar sesiónDos semanas aquí. Dos semanas de agonía. Me miré en el espejo del hotel y casi salto del susto. Llevaba una barba fea y desaliñada. El cabello era una maraña que gracias al frió lucía opaco y mis ojos eran unas puyas, hundidos.
Hacía ya cuatro días que Lucy había salido del hospital y siete que había despertado con claridad. La contusión había afectado su lado izquierdo y solí







