Abandonada

Entré al auto cabisbaja. Antonio ya estaba al volante, melina y Diego en el asiento muy pegados y Silvana junto con ellos, esta vez yo viajaba adelante. Mira y Samuel  se quedaban con Nilvia, aquella casa estaba sola ya el señor Alex había partido a su casa también. Me vestí de negro, pantalón y franela sin mangas, usé lentes oscuros, no podía con la hinchazón de mis ojos, pasé todo el domingo llorando encerrada en mi

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