— ¿Te arrepientes?
— Aún no — contestó con sinceridad ella — ¿Y tú? — su voz se entrecortó de los nervios.
— Jamás — suspiró — Jamás podría arrepentirme de estar contigo.
Freya abrió la boca y la cerró repetidas veces, pero al final no pudo decir nada. Ella había quedado rendida después de haber hecho el amor por toda la habitación, Axel se había quedado observándola dormir, acariciándola de vez en cuando para reafirmarse que eso no era tan solo un sueño. Al final